Cada pedido de cajas corrugadas, film alveolar o esquineros sigue un recorrido fijo. Estas son las etapas que aplicamos desde la consulta inicial hasta la entrega en depósito, con los tiempos y las verificaciones que corresponden a cada paso.
Antes de cotizar revisamos peso por bulto, altura de apilado y humedad del depósito. De ahí sale el calibre de cartón corrugado y el ancho de film que conviene usar. Sin ese dato, cualquier propuesta queda a ciegas.
Con las medidas en mano elegimos doble o simple pared, espesor de film alveolar y largo de esquineros kraft. También se define si el precinto adhesivo va reforzado o estándar según el tipo de cierre que pida la línea de empaque.
El lote se arma con las medidas confirmadas y se revisa resistencia al apilado antes de despachar. Si hay variación en el gramaje del kraft o en la elasticidad del film, se corrige en esa instancia y no después.
La entrega se coordina con el horario de recepción del depósito. Una vez en planta se verifica que las cajas armadas sostengan el pallet y que el film mantenga la carga sin marcar los bultos. Los ajustes de medida posteriores se toman como referencia para el siguiente pedido.
Antes de iniciar cualquier pedido conviene dejar claras las reglas. Aquí reunimos las definiciones y los límites que aplican a los plazos, las medidas y la preparación de insumos. No son letra chica: son acuerdos que evitan reprocesos en depósito y discusiones al momento de la entrega.